domingo, 31 de enero de 2010

Celtics 89 - Lakers 90

Acabo de volver del partido de los Lakers contra los Celtics. Han ganado los Lakers en el último segundo. Ha sido un final emocionante. Lo he pasado muy bien. No podía ser de otra manera. Me da pena por los que pierden. No ha sido una manera muy justa de perder, pero es lo que hay. Yo me forzaba a animar a los Celtics por eso de que estoy en Boston, pero teniendo a Gasol en los Lakers se me hacía tarea imposible. Al final hemos hecho una apuesta: si ganaban los Celtics, yo pagaba la cena; si ganaban los Lakers, la pagaba Phil. Y eso lo ha hecho más emocionante aún: en el primer cuarto hemos llegado a tener una diferencia de 12 puntos sobre ellos, pero luego han remontado y han ido ganando los Celtics todo el tiempo, a veces con gran diferencia también, hasta el último segundo. La última canasta ha sido demoledora para los fans de los Celtics.

Estábamos en la penúltima fila de todo el estadio. Pero lo he visto bien. Algunos atrevidos llevaban camisetas de los Lakers. Los menos. Había muchísimo ambiente. En el descanso más largo me he bajado abajo, y he ido a parar al lado del pasillo por donde entraban y salían los jugadores de los Lakers. Así que he visto salir a Pau, igual que a todos, hacia la cancha para la segunda mitad, y he aprovechado para dirigirme a él: “Pau! Soc espanyola! Molt ànim!” Y él se me ha quedado mirando, ha sonreído, y asintiendo he entendido que me contestaba: “Molt bé”. Así que no le he podido hacer una foto porque estaba más ocupada hablándole. Hay una foto de él de espaldas, cuando ya ha pasado. Pero me he quedado bien contenta.




Al final del partido he vuelto a bajar, pero ya no dejaban pasar. He conseguido bajar hasta abajo pese a todo, pero ya había más españoles y de todas maneras él ha pasado rápido y no he podido hacer nada.

Lo he pasado muy bien. Ha sido una buena experiencia. Algo divertido. Nada del otro mundo, de todas formas. Pero me ha encantado estar ahí. Desde aquí aprovecho, aunque él no me pueda leer, para dar las gracias a Phil por haberme conseguido estas entradas y acompañarme.

Me siento muy afortunada por estas cosas. Tendré muchos ratos malos, solitarios, tristes, lo que sea, pero éstos otros en los que conoces a gente estupenda que te enriquece por lo que te aportan como personas y como amigos, compensan con creces los anteriores. Por eso, y por muchas cosas más, "mi experiencia americana" ya hace tiempo que ha valido la pena.

Adjunto más fotos y vídeos al final.

Aparte de eso, ayer salí con Mónica a cenar. Fuimos a un sitio que se llama “The Olive Garden” y que es una franquicia de restaurantes italianos muy conocidos. La verdad es que la comida estaba riquísima. Estuvimos a gusto.

El resto de cosas que hice el fin de semana ya no han sido muy interesantes: ir al banco, a comprar algo, y a la oficina donde me van a ver lo de la declaración de la renta. Se tuvieron que quedar los papeles y no me lo pudieron acabar porque al ser “non US resident” se ve que es más complicado. Y veremos si el tema de mi nombre no trae problemas también. Quiero sacarme eso de encima lo antes posible.

La semana de clases fue diferente a las demás. Ya os dije que iban a reducir las clases de español de 5 a 3 días. Pues ya hemos empezado este nuevo sistema: nosotros seguimos haciendo el mismo horario, pero los martes y los jueves en vez de dar español, hacemos lo que el profesor de cada aula, que también está allí, nos dice, y que son tareas relacionadas con ayudar a los niños a mejorar sus destrezas de cara a los exámenes de los MCAS. Casi todos están haciendo Inglés los martes, y Matemáticas los jueves. Así que hacemos grupitos pequeños, y les ayudamos a entender esas cosas mejor. Menos mal que siempre me han gustado las matemáticas, y que además son niveles que cualquiera domina y se pueden enseñar. Pero eso de llegar allí y que te digan: “haced estos ejercicios”, así, de repente, pues no lo veo muy correcto, la verdad. Preparación = 0. Lo bueno es que nos olvidamos por completo de preparar nuestras propias clases esos días, claro. Y estamos mucho más relajados. Pero vaya, que tampoco es el plan ideal… Vamos a seguir así hasta que pasen los exámenes. Un par de meses por lo menos.

En cuanto al futuro de la escuela, la votación creo que será esta semana que viene, pero lo que parece la opción que más posibilidades tiene es la de contratar a una empresa que se haga cargo de la escuela y siga con el “charter”, pero dirigiéndola a su manera. De esta forma se salva el colegio, y lo que supone no echar a más de 900 alumnos a la calle. Pero el equipo directivo no creo que se salve, ni tampoco algunos profesores. Eso es lo que más cambiará, imagino. Espero que sea para mejor.

No puedo creerme que aún no os haya hablado de Óscar. ¡¡¡Con lo que lo aprecio!!! Seguro que lo he mencionado, pero a lo mejor no lo suficiente para que lo reconozcáis. Me escribió un comentario en la última entrada, y me lo hizo notar, con cariño, pero con toda la razón!! Así que le he dicho que se merece un párrafo entero sólo para él. Y éste es:

Óscar es cubano, compatriota de Ana, mi compañera, y es un colega de la escuela. Es profesor de Educación Física, y también está encargado de los problemas de disciplina en la zona de la escuela primaria. Óscar es la personificación de la positividad. Todos los días por la mañana, se acerca al aula de Rafael y mía a saludarnos y darnos los buenos días. Siempre con una sonrisa y unas palabras amables. Siempre alegre y positivo. Y eso contagia. Es un encanto. Tiene algunos primos en Barcelona, así que es fan del Barça, y cuando volví en enero le traje un bolígrafo con el escudo y una linternita que al encenderla mostraba el escudo también. Conste que, en la tienda, mi mano se resistía a cogerlo: yo, madridista, por favor!! pero la amistad es la amistad… (Por cierto que creo que la linterna no va. Ooops!) Al hablar con sus primos se da cuenta de que se les han pegado algunas expresiones propias españolas que le chocan, y por eso cada vez que me ve, les imita diciéndome: “¡Venga, tía!” Me hace reír.

Con su permiso (que mañana le pediré), os enseño una foto que nos hicimos los cuatro en Navidad. Él es el de la izquierda.



En fin, que ya lo he dicho, pero lo repito: me encanta que me escribáis comentarios. Muchas gracias a todos. Y a los que lo hacéis via email también. Anima y es halagador. No los puedo contestar todos, porque tampoco creo que sea necesario, pero todos me hacen mucha ilusión. El último fue el de mi amiga Lydia, de Granada, que no veo hace muchos años, y que conocí en Aberdeen (Escocia) en el año 1998. La quiero mucho y me dio mucha alegría también por lo inesperado.
Gracias a todos.

Bueno, pues con esto termino por hoy. Para alivio de mi cuñado querido (y supongo que de todos aunque no lo digan), esto ha sido más corto esta vez. Espero que os gusten las fotos que incluyo.

Hasta la semana que viene. Besos.


A la entrada de la cancha:
Al final del partido, Pau firmando un autógrafo:

El resultado final:
En pleno juego:
Yo, más cerca, en el descanso:
También en el descanso, cuando ya han vuelto los jugadores a la pista:
El ambiente del lugar:
Foto desde arriba, desde donde realmente he visto el partido:
Con Phil:
Otros momentos:

Vídeos (no sé si se verán muy bien...):
Al comienzo, todos de pie preparados para cantar el himno:



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Las animadoras:

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Pau en unos tiros libres:

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Los últimos segundos: canasta de los Celtics (pero aún habría tiempo para otra de los Lakers que sería definitiva):

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5 comentarios:

  1. Esto le puede pasara a uno cuando está allí, porque si está aquí, pues como que no vienen los Lakers a juagar al poli. Evidia sana otra vez.
    Un abrazo
    VF

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  2. Un !!clásico!! todo un !!clásico¡¡ y a ti solo te se ocurre decir me a gustado, con un español en la alineación iniciál. Los yankis tienen pocas cosas buena pero algún de ellas son el baloncesto y las ceerleader.
    Para tu amigo cubano esta frase: Viva Cuba libre y que lo celebremos con un Cubalibre de rón cubano cuando "ese" falleca. Y dicen que el Barça es més que un clud es un puticluc. Ala Madrid.

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  3. Qué sana envidia. Una de mis ilusiones es ir a Nueva York, y otra, ver un partido en el MADISON. Pero reconozco que un Celtic-lakers con Gasol en la cancha y decidiendo, es para alucinar. Suerte y sigue disfrutando de parte de los que lo seguimos desde aquí

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  4. Como dice Nico: envidia, esa es la palabra. Yo que me conformaba con escuchar los relatos de Ramón Trecet en la radio ...

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  5. Ya tengo nombre Francisco Javier, Francisco por mi abuelo y Javier por el patrón de las misiones. Y ahora me despido para una larga temporada que no quiero ser pesado. Un abrazo cariñoso

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