domingo, 27 de junio de 2010

Haciendo las maletas

La entrada de hoy será breve. No tengo mucho que contar. Ha sido ésta una semana de acabar y cerrar asuntos. Tuvimos clase hasta el miércoles, pero ya se sabe cómo son los últimos días. Les puse a mis alumnos la película “El globo rojo”. Es francesa y no hablan apenas. Dura poco más de media hora. Y es preciosa. Al principio les cuesta meterse en la película, pero acaban enganchándose. Hasta mis alumnos de 7º estaban pendientes… Es la historia de un niño y un globo rojo. Así de simple. Si no la conocéis, la recomiendo. Muy sencilla, pero enternecedora. Es de 1956, y ganó muchos premios en su momento.

El jueves y el viernes lo pasamos limpiando aulas, metiendo todo en cajas, etiquetando, etc. Hicimos el pedido de material para el próximo año. Ya sabemos cuáles serán nuestras aulas, aunque algunas cambiarán, así que prefiero no cantar victoria, pero al menos sé que tendré una. Eso ya seguro. Niamh dejó todo su material en mi trastero, abajo, porque no tiene espacio en su casa ya que están de mudanza, y por el favor me ha dejado un montón de material, y algunos muebles y otras cosas que no necesitará este año que viene, pero que ya recuperará después: una de ellas es una neverita que me va a venir de maravilla para guardar mi comida. Qué guay. Ya sólo me falta un microondas… Eso sería el colmo. Ya me las ingeniaré.

Éste es el aspecto del aula de Rafael y mía ahora:


El miércoles conseguí un grupito de 12 para irnos de comida de fin de curso. Fue muy agradable. Una pena no haber hecho más durante el curso.

Y ya, fuera de la escuela, pues yo he pasado los días dejándolo todo arreglado para poder irme tranquila. Tenía una lista muy larga, así que los días que me cogí antes de salir de viaje los he necesitado verdaderamente y no me he aburrido nada. Tenía algunos asuntos que resolver, cosas que limpiar o dejar en su sitio, …

La maleta ya la tengo preparada. Salgo mañana lunes. Mi itinerario será: llegada a Los Ángeles y estancia hasta el miércoles que comienza el tour. Éste recorrerá: Las Vegas, Saint George, Grand Canyon, Bryce Canyon, Salt Lake City, Yellowstone National Park, etc.

Espero que salga todo bien. Ya os contaré y publicaré algunas fotos. Calculo que podré hacerlo justo antes de volver a España, el día 10. Después, desapareceré hasta mediados de agosto, … si es que sigo con esto. Puede que sí, pero a lo mejor lo alargo y lo hago quincenal.

Feliz verano a todos.

lunes, 21 de junio de 2010

Resumen del año

Hola.
Empecé a escribir esto el viernes, pero ya veis lo que son las cosas. Tengo una buena excusa: que tenía mucho que corregir para dejar las notas puestas hoy lunes. Pero sólo es eso, una excusa, porque tuve momentos de aburrimiento en los que podría haberme puesto. En fin, ya veis: fin de curso, notas, ajetreo final, prisas por dejarlo todo terminado… Aún quedan un par de días, pero serán ligeros.

La semana pasada ya muchos profesores estuvieron haciendo limpieza. Con eso de que a cada profesor le asignan un aula en concreto, y muchas van a cambiar para el año que viene, se tienen que dejar todo absolutamente limpio y vacío. Nos dan cajas para poder guardar el material que tenemos. Hay gente que acumula de todo: alfombras, animalitos y trastos múltiples.

La zona donde hemos estado este año algunos profesores, los de español y algún otro, la van a cerrar, así que el año que viene ni se sabe dónde acabaremos. Otra vez nos van a faltar aulas. Yo lo he dicho muchas veces: no paso otro año sin aula. Si no me dan una, no me quedo. Si me veis en septiembre paseando por el pueblo, ya sabéis porqué. Esto lo sabremos ya esta semana.

Con esto de que hay que despejar, Rafael se ha puesto a vaciar cajas que ha tenido almacenadas todo el curso al fondo de la clase con papeles que otros profesores que se marchaban le han ido dejando. Le he dicho que le iba a hacer una foto y todo. ¡Era tan inusual verlo así, ordenando papeles! Ha tenido el curso entero varias mesas llenas...

Lo malo de todo esto es que seguramente Ana y yo estaremos más lejos la una de la otra, porque a ella la dejarán en la zona de primaria, con los más pequeños. La echaré de menos.

Otra cosa importante que estamos haciendo estos días es pedir el material que queremos para el año que viene. Esto a mí me encanta. Nos dan un dinero x a cada uno, para que pidamos lo que creemos que vamos a necesitar, todo material fungible: hojas de tal tamaño, rotuladores, lápices, post-it, grapadora, … yo qué sé. Y así a la vuelta ya lo tenemos todo preparado.

En clase hoy, en Primer grado, decidí hacer una fiestecita para celebrar el final de curso, y compré algunas bebidas y cositas para picar. Un par de alumnas han traído cosas también. He puesto música mejicana que tenía por ahí, y nos lo hemos pasado de maravilla. Con Cuarto grado también era hoy mi última clase, y he hecho lo mismo porque me ha sobrado suficiente de la clase anterior, así que se han quedado encantados.

Aparte de eso, los días en el colegio pasan sin más novedades.

En cuanto a otros temas, pues os comentaré que un exalumno mío de cuando estuve en Inglaterra, va a venir unos meses a Nueva York. Aún no sé bien a qué. Me dio mucha alegría saberlo. (De momento pensé que ya tendría con quién ir a ver el partido de tenis en septiembre, pero la cosa no salió bien porque él ese fin de semana justamente ha de volver a casa a la boda de su hermana. También es casualidad). Pero seguro que coincidiremos en algún momento, y me dará alegría verlo.

El sábado lo pasé en Boston con Shikshya. Fuimos a visitar el buque escuela Juan Sebastián Elcano, que ha estado en el puerto aquí este fin de semana. Fue una visita interesante. Los marineros, muy educados recibiendo a la gente, y muy amables contestando nuestras preguntas. Era curioso saber cosas de cómo viven. Al fondo del barco, un montón de marineros con sus portátiles, aprovechando que están anclados, para ponerse al día con emails y demás.






Vista de las medusas que se veían desde el puente:


Dos notas aparte:
-Una de las cosas que me gusta de vivir aquí, es que uno puede disfrutar de ver todas las entregas de premios en directo. El otro día emitieron los “Tony Awards”, es decir, los premios del teatro. Fue muy bueno.
-Supongo que os enterasteis de la noticia tristísima del hombre al que fusilaron aquí, porque fue el método que eligió para su condena de pena de muerte. Lo más horrible del tema, para mí, fue enterarme de que nueve periodistas lo presenciaron voluntariamente.

Bueno, y por último, y ya que el año casi termina y estoy a punto de volver a casa para el verano, os dejo con una lluvia de ideas –similar a la que hice al llegar–, de lo que se me ha ocurrido que resumiría lo que ha sido este año aquí.

Veremos qué hago el próximo. Tendré que plantearme si sigo con el blog, porque ya puede que resulte pesado para la gente. Habré de hacer una encuesta.

Mi experiencia americana: Un año en Massachusetts
Resumen del año (el orden es absolutamente aleatorio):
*Sigo echando de menos a la familia (lo que más), pero se lleva mejor.
*Sigo poniéndome de puntillas para ponerme crema por la mañana y por la noche (excepto las mañanas que llevo tacón o cuando decido mirarme en el espejo de detrás)
*Sigo echando de menos no tener un espejo en el ascensor para comprobar que todo está bien mientras espero llegar al piso correcto.
*No echo ya de menos el Nescafé, el embutido o las olivas rellenas, porque me las traigo de España ;)
*Sigo sin hablar el inglés a la perfección –me falta infinito para ello–, pero he mejorado mucho y tengo mucho más vocabulario, he aprendido muchas expresiones, entiendo perfectamente cualquier cosa de la tele, y no digo “sorry?” a cada momento.
*He mejorado como profesora: he aprendido formas nuevas de enseñar un idioma extranjero: técnicas, ideas, manejo de la clase, … ; cómo trabajar los problemas de disciplina; etc. Y me ha gustado y enriquecido ver cómo trabajan otros.
*He conocido a gente buena, interesantísima y encantadora que echaré mucho de menos. He conocido a gente de muchas razas, culturas y orígenes distintos, y de todas ellas he aprendido mucho.
*He fortalecido mi fe, o eso creo.
*He hecho muchos viajes. He podido visitar muchas ciudades y lugares de este país que me han encantado y que me han enseñado mucho también.
*He conocido la forma de funcionar de un colegio en este país, y uno muy peculiar porque han pasado muchas cosas en él este curso en concreto.
*He vivido de lleno la cultura y costumbres del país, y eso me ha abierto la mente para poder hablar de Estados Unidos y sus gentes con más autoridad y conocimiento.

He aprendido…

*que puedo dar clase a niños bien pequeños, y lo puedo hacer bien. Además es muy reconfortante porque te abrazan mucho y no puedes evitar quererlos más.
*que es imposible resistirse al Spanglish cuando uno convive con las dos lenguas conforme se viven aquí. Sí me niego a usar las palabras con un significado erróneo por similitud a otra del idioma contrario, como por ejemplo decir “ella es muy demandante” en vez de “exigente”, por influencia de “demanding”; pero si estoy hablando en español y tengo que decir que a un niño lo voy a castigar después de clase, digo que lo tendré en “detention”, y me quedo tan fresca.
*que enseñar es una tarea igual de difícil en todas partes. Y los niños pueden ser muy maleducados y difíciles, igual que en otros colegios de otros países. Y sigue siendo fundamental la familia de donde vienen y la educación que les han dado.
*que skype es maravilloso, pero que la diferencia horaria es un asco.
*que a pesar de todo lo que he visto y vivido, me hablan de otros lugares y me doy cuenta de que me falta muchísimo por ver y aprender. Y me apetece ir a todos esos países de los que me hablan, y quiero seguir viajando y seguir conociendo.
*que cuando la temperatura marca 74 grados Farenheit es que es estupenda; que peso unas 120 libras; que cualquiera que mida 6 pies es muy alto; y que lo de las tallas para la ropa sigue estando igual de mal que en todas partes, porque una talla 2 de pantalones de una marca no tiene nada que ver con la de otra, así que me llevo varias tallas al probador del mismo pantalón cada vez.

Y muchas cosas más.

Y como decía uno de los mensajes que recibí en uno de tantísimos emails que alguna vez me mandan:
He aprendido que…
la vida es dura… ¡pero yo lo soy más!
no puedo elegir cómo me siento… pero siempre puedo hacer algo.
se necesita gozar del viaje… y no pensar sólo en la meta.

Yo he gozado del viaje. Los momentos malos ya casi ni los recuerdo. Los buenos van a venirse conmigo para siempre. Doy gracias a Dios por todo lo bueno que he vivido y que me ha pasado. He sido muy afortunada. Lo he sido siempre. Soy consciente de ello.

Ahora toca volver a casa. Lo necesito. Volveré otro año, y seguiré teniendo momentos de todo tipo, pero será más fácil llevarlos (o eso espero). Nos vemos pronto.
Besos.

domingo, 13 de junio de 2010

La cuenta atrás

La cuenta atrás ya ha empezado. Bueno, ya lleva tiempo un montón de gente tachando numeritos, cada uno a su manera. Según todos los que llevan aquí unos cuantos años, éste ha sido el año más difícil, el más duro de todos. Si es que yo siempre me sé buscar lo mejorcito: para venir cualquier año, vengo uno que vaya a marcar historia. (“Venir pa’ ná es tontería”, ¿eh?)

El último día de clases es el 23, pero el 24 hay que volver para limpiar las aulas y dejarlo todo en cajas para que el nuevo ocupante de esa aula se lo encuentre todo despejado. Se supone que nos adjudicarán aula para el próximo curso antes de que nos vayamos de vacaciones. Como se temen que –con toda la movida que ha habido de despidos– la gente esté rabiosa y quiera vengarse llevándose cosas del colegio que no son suyas, han dicho que las dos últimas nóminas nos las van a dar en cheques, no domiciliadas en el banco, porque van a comprobar que en las aulas no falta nada. Sino, lo restarán de ahí. Para que veáis cómo está el tema.

Como yo no estaré aquí, no podré cobrar ese dinero hasta que vuelva en agosto… Menos mal que tengo fondos. Pero hay gente a la que también le fastidia el tema y están más apretados que yo.

Estoy intentando organizar una comida para ese último día 24 para todos los compañeros que se quieran apuntar. No se ha hecho nada así en todo el año. Es una pena. Y a mí siempre me gusta organizar comidas y salidas con la gente. Hace piña. Aunque sea ya para final de curso, pero espero que podamos irnos un buen grupito.

El otro día conocimos oficialmente a esta nueva mujer que vemos de vez en cuando por los pasillos: la nueva directora. En una reunión después de las clases, la mujer quiso presentarse y contarnos su curriculum profesional y decirnos lo emocionada que está de venir aquí. Bueno, me parece todo muy bien, pero que las cosas vayan a mejor, eso cuando lo vea me lo creeré. Desde luego la apoyaré y espero que así sea, pero ahora mismo hay tanto que hacer que no sé si llegaré a ver el efecto de los cambios que se introduzcan.

Por cierto que en todas estas reuniones yo siempre he estado muy calladita. Sí, en serio. Pero en la del otro día no pude evitar hacer dos comentarios: uno porque la mujer dijo que iban a haber tres responsables de etapas (como jefes de estudios): uno para Kindergarten, otro para 1º a 3º, y otro para 4º a 6º. Y yo le pregunté que para los de “especiales” (que es como nos llaman a los que damos clase a varios niveles: idiomas, arte, educación física, etc.), que quién era nuestro responsable. Pero no me supo contestar: “queremos que estéis en las reuniones de todos los niveles, porque podéis aportar ideas a cada uno, ya lo hablaremos a ver cómo lo hacemos, quiero que me digáis vosotros lo que pensáis, … bla, bla”. Total, que no tiene ni idea de qué hacer con nosotros aún.

El otro tema, por supuesto, fue lo del 10 de agosto. Porque además nos mandaron un calendario explicándonos lo que íbamos a hacer cada día, y resulta que los dos últimos antes de que empiecen las clases, el 19 y el 20, creo, nos los dan libres: “mire usted, yo preferiría venir el 12, que tener esos dos días libres ahí, porque ya no me puedo volver a mi casa!” Pero resulta que se trata de unas charlas de “desarrollo profesional” que nos van a dar unos expertos, que han estado tres semanas detrás de ellos, y son las únicas fechas que tenían disponibles, y en otras fechas eran demasiado caras, y lo hemos intentado, etc., etc. “Espero que aprenderé mucho”, dije yo simplemente para terminar. Dito.

Estos últimos días está lloviendo y ha refrescado, pero la semana pasada hizo un calor sofocante. Así que en el colegio se notaba mucho. Pero lo bueno es que han decidido instalar aire acondicionado. No comprendo cómo han aguantado hasta ahora sin él. Es una maravilla. Por los mismos tubos por los que sale el aire caliente en invierno, saldrá ahora aire fresquito. Lo malo de estas cosas es que siempre se pasan con la temperatura, y ahora lo ponen demasiado bajo y uno acaba pasando frío y todo. En invierno iba yo en mangas de camisa, y ahora me tengo que poner a veces una chaquetita para no pasar frío. Pero bueno, mejor así que sudando.

Pero no sé si fue por eso, que consume tanta electricidad, y en un edificio tan viejo y hecho polvo como es nuestro colegio, que el jueves llegamos allí y se había ido la luz por completo. Un apagón en toda regla. ¿Nos faltaba algo por ver? Imaginaos a unos 900 alumnos más todo el personal, a oscuras en los gimnasios de primaria y secundaria. Al final la cosa duró poco. A las 9 ya estábamos dando clase con normalidad. Pero fue curioso ver a los profesores llamando a los grupos con linterna para ir llevándoselos a los cuartos de cada uno, para no abarrotar el gimnasio. Era muy temprano, llovía fuera, y el día era oscuro, así que verdaderamente no se veía nada.

No tengo mucho más que contar. Como es final de curso, ya se sabe: tengo dos carpetas repletas de exámenes para corregir que, hoy domingo, será mi tarea principal, y mañana lunes examino al resto de los cursos. Me pasaré la semana corrigiendo y poniendo notas, y buscando actividades ligeras para los últimos días en que ya no soportan hacer nada serio. Menos mal que se van de excursión algún que otro día y podré sacar mayor partido a las horas extra que me encuentre.

Estoy siguiendo con entusiasmo las finales de baloncesto. De momento van 2 a 2. Los dos equipos que juegan (son un total de 7 partidos) son los mismos a los que vi jugar en enero: los Lakers contra los Celtics, y me pasa lo mismo de antes: pienso que debería apoyar a los Celtics, porque son los de Boston y aquí es donde vivo, son “los míos”. Pero los Lakers tienen a Gasol, español, algo que sí es “mío”, si se me permite la expresión, y por eso siento más cercanía. Pero es sólo él, el resto del equipo me da igual. Así que no sé quién quiero que gane. Por lo menos me alegra que la cosa esté igualada y que ambos tengan posibilidades. Hay más emoción.

Hasta aquí por hoy.
Un abrazo.


domingo, 6 de junio de 2010

Claire

Queridos lectores:
Una semana después de aterrizar, Claire se marcha en otro avión de vuelta a casa. La visita ha sido más que agradable: ha sido estupenda. Y me ha venido de maravilla.

Llegó el sábado pasado, como ya os conté. El domingo pasamos el día por Boston. Nos lo recorrimos a pie enterito. No nos quedó nada pendiente. Visitamos el acuario,

el North End, con la taberna más antigua de la ciudad,

paseamos por Beacon Hill,

recorrimos algunos parques y tomamos un picnic en uno de ellos.


(Un policía montado a caballo...)

El lunes era fiesta porque recordaban a todos los soldados que han muerto en servicio por el país (Memorial Day), así que había banderitas adornando todo como símbolo de cada uno de los caídos.

Homenaje al cuento del patito feo. El autor era de Boston.

Mónica nos iba llevando de aquí para allá,



y hasta cruzamos el puente que lleva hasta Cambridge a pie,

aunque luego cogimos el metro para llegar hasta Harvard.



Como todo iba a ser “típico americano” por Claire, cenamos hamburguesa.

El lunes se vino con nosotras Shikshya, una compañera del colegio que creo haber nombrado ya. Es de Nepal. Muy maja. Nos fuimos a desayunar a un sitio muy popular,

y luego a pasear por la playa en el estado de Maine.

Hizo buen día, aunque con mucho viento. La gente en la playa está ya como si fuera pleno verano. Qué cosas. Pero alguno había en la tumbona todo tapadito con toallas…

El paseo fue muy agradable.
Fuimos a dos sitios distintos. El primero fue una zona con un faro, lleno de casas grandes y preciosas junto al mar. Qué envidia.


Al volver pasamos por los outlets de New Hampshire, y cenamos también. Por último, fuimos –ya en Massachusetts– a un pueblecito costero con encanto: Newbury Port. Paseamos, nos hicimos muchas fotos, nos reímos, y nos tomamos un café y un dulce. Día completo.








El resto de la semana yo tenía que trabajar, así que Claire se fue por su cuenta a ver cosas. El martes lo pasó en Boston otra vez, y quedó con Mönica a la hora de comer. Se tomaron un “clam chowder” que es como una crema con trocitos de marisco. Es muy típico de esta zona también, así que había que probarlo.
Por la noche, siguiendo con el lema de “hacer de todo lo que sea típico americano”, nos fuimos a ver un partido de béisbol (baseball) de los RedSox de Boston. Las entradas, lógicamente, las más baratas: estábamos de pie al fondo. Pero lo pasamos muy bien.


A la entrada nos hicieron una foto para colgarla en la página oficial del equipo. No tiene nada del otro mundo: somos nosotras tres a las puertas del estadio. Pero si os interesa, la podéis ver en www.redsox.com/fanfoto. La fecha es: 6/1/2010, galería 24. Aparecemos en la 3ª fila de fotos, al final. Hay dos.
Dentro, Mónica nos fue explicando el significado de todos los movimientos. Es un juego lento, pero fue interesante.



Al grupo se unió otra amiga de Mónica después.


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Y el miércoles, Claire se fue a Salem. Por la tarde dimos un paseo por Lowell, y por la noche salimos a cenar a un restaurante muy chulo donde hay música de jazz en directo, y coincidimos con unos conocidos míos con los que nos juntamos para la cena.

El jueves me lo pude tomar libre y fuimos a las islas que rodean el puerto de Boston. Visitamos Georges Island, en la que hay restos de una fortaleza, y comimos allí también. Pero lo mejor fue el paseo en barco.


Vista de Boston y otras islas desde Georges Island.

Por la noche preparé una cena en casa y estuvo Shikshya un rato con nosotras. Hice tortilla española y al día siguiente, como sobró, repartí con mis compis del cole para que la probaran. También cociné un pescado que compré en el súper. Pero lo que yo no sabía cuando lo compré es que me lo iban a dar con escamas y todo!!! Estoy acostumbrada a que cuando me venden el pescado, me lo den limpito, sin cabeza, y preparado para cocinar. Aquí me lo tuve que hacer yo todo solita. Pero he de decir que al final me salió bastante bueno. (Eso sí, no vuelvo a comprar ya de esa clase si no me lo arreglan ellos antes!!)

El viernes Claire hizo una última visita –con compras incluida– a Boston, y por la noche vino Mónica y estuvimos jugando al Trivial, que aún no lo había usado nunca desde que me lo dio la enfermera que me dio de todo al principio del curso. Lo pasamos bien y estuvimos hasta bien tarde.

Y en fin, el sábado fuimos a visitar el Museo de Ciencias, que nos llevó mucho tiempo porque es de ésos interactivo que está montado para que tú mires y toques y pruebes… y estuvo curioso. Comimos en el mismo museo: pese a su resistencia, Claire probó un perrito caliente. Era lo que nos quedaba ya para zanjar la lista de "todo lo típico americano". Y no le disgustó.
Y de ahí, directas al aeropuerto a llevar a Claire.
Tuvimos mucha suerte con el tiempo. Hizo días buenos menos algún rato que llovió pero no nos afectó nada.




(Hasta aquí las fotos y vídeos...)

Y mientras ocurrían todas estas cosas, mi vida en el colegio seguía adelante con las siguientes novedades:

-Ya he visto a un ratón correteando por la clase de Rafael y mía. Antes lo había intuido pero el otro día lo vi tal cual: chiquitín, pasando por al lado de unas estanterías, y escondiéndose por otro rincón al poco rato después. Estaba a mitad de una conversación con Rafael, así que al parar de hablar y ponerme a mirarlo, Rafael se dio cuenta y lo vio también. Hemos avisado para que pongan trampas, pero que yo sepa aún no lo han hecho.

-Dentro de dos domingos celebrarán aquí el Día del Padre. En la clase de 1º, la profesora decidió dedicar la hora que yo paso con ellos martes y jueves que no damos español, para preparar alguna tarjeta para ellos. Pero me avisó de que iba a ser un asunto delicado en algunos casos: muchos niños no viven con sus padres y no tienen relación con ellos, o tienen una relación negativa con ellos y no quieren escribirles nada, o no los conocen, etc. Había que intentar encontrar alguna figura masculina que hiciera el papel, así que estuvimos primero charlando con ellos a ver a quién querían dedicarle la tarjeta: un hermano mayor que es como un padre, un tío, un abuelo, el nuevo novio de su madre… Una niña tiene a su padre en la cárcel, y la profesora dijo que no tenía certeza de que pudieran hacerle llegar la tarjeta al hombre por razones de seguridad, así que tendrían que pensar en otra cosa.

La maestra propuso que el que no quisiera hacer la tarjeta a su padre, o no tuviera a quién hacerla, que le dedicara una a la profesora x que había estado mala ese día. Y la niña del padre en la cárcel vino llorando diciendo que ella quería hacerle una a su padre, no a la profesora. En fin, la verdad es que ya veis: se intenta tratar el tema con naturalidad para no afectar a los niños, pero hay muchos casos difíciles.

-Y por último, el viernes fue un día malo. Muy triste. Nos dieron las fechas de comienzo del curso para el año que viene: las clases comienzan el 24 de agosto, pero los maestros tienen que estar aquí antes para asistir a unas charlas que se supone que te ayudan a formarte profesionalmente, y para explicarte cómo va a funcionar todo este próximo año, etc. Un rollo. ¿Adivináis la fecha? Seguro que no: empezaremos el 10 de agosto. No, no volváis para atrás. Habéis leído bien. (Y justo aquí quería yo insertar un par de palabras malsonantes que me nacen de dentro, pero me las ahorraré por discreción).

Todos estaban enfadados, pero yo más. Lo siento, pero lo mío es peor. Ellos vienen refunfuñando el día 10, pero al final del día se van a casa con los suyos. Yo ya no podré. Sé que no puedo quejarme, que tengo ya bastantes vacaciones, vale, lo sé. Tengo un pisito estupendo al que volver también. Y que no son tantos días al fin y al cabo. Pero fastidia. Fastidia mucho. Aguanté todo el día, pero a última hora la rabia me hizo que me entraran ganas de llorar. Y lloré un poquito. Un buen compañero, Jeff, se dio cuenta, y me llevó a un bar cercano a tomarnos una copa. La copa y la conversación me animaron y me ayudaron a ver las cosas desde un lado mejor. Así que ya se me ha pasado el berrinche gordo. Pero aun así sé que el 9 de agosto, cuando esté volando, volveré a echar alguna lagrimita más.

Pero yo me lo he buscado. Yo quería volver un año más. En fin. Volveré a pensar en las cosas buenas que haré y que me pasarán. De hecho, ya tengo algunos planes. Claire dice que si encuentra un vuelo barato, volverá a venir en agosto. Pero no es buen mes para las ofertas… En fin, ojalá.

Bueno, chicos, os dejo con un apunte anecdótico: un email que recibimos a la lista de Iberia-Boston (ya sabéis, la lista de gente española que vive aquí y que se utiliza para pedir información de temas que nos preocupan y afectan por igual, o para buscar piso de alquiler para venir a vivir, enviar comentarios…) Uno nunca deja de sorprenderse de lo diferentes que somos las personas. He aquí el mensaje que, como digo, recibimos todos los abonados:

“Soy xxx, vivo en Boston y busco compañía para ir a la playa de Ipswich uno de estos días, plan rollo parejita pasajera para compañía. Soy Médico, gente normal, sólo que aburrida de la gente angloparlante y la diferencia de culturas que no hacen química en su mayoría. Chicos interesados, aquí tienen mi email”

Uno le contestó interesado (no a todos, sino ya sólo a ella), pero luego le volvió a escribir en plan burlón, y ella entonces, enojada, lo publicó todo en la lista otra vez para vengarse, añadiendo su propia foto (como queriendo decir "no me da vergüenza"), y diciendo que no sé porqué lo ven mal. Alguien dijo, por cortar y darle un toque de humor al asunto, que la verdad es que es un sistema más barato que "eharmony" -un portal en internet de ésos para buscar pareja.
Ya veis. “Hay gente pa’ tó”

Feliz semana.