miércoles, 28 de octubre de 2009

Un vídeo...

Hola.

Quería haber esperado al sábado, porque quiero poner una entrada nueva una vez a la semana para seguir un orden fijo, pero hoy he grabado un vídeo en el colegio y me apetecía mucho que lo viérais. Es mi grupo de 5 años cantando una canción. Algunos niños no se ven muy bien porque están al fondo, pero es que los puse como en un tren para que mantengan el orden, sino se descontrolan mogollón. Así, ellos saben que si se salen de las vías del tren ya no pueden jugar porque "se han caído". Veremos lo que me dura la técnica. Zori, mi ayudante, no sale, pero está ahí también.

Lamentándolo mucho, he tenido que quitar el vídeo porque, obviamente, no tenía el permiso para mostrar estas imágenes en internet, y ya sabemos todos que no es tema para tomárselo a broma. Me da mucha pena no poder compartir estas cosas con vosotros, pero estamos en una época en que puede pasar de todo y no puedo correr el riesgo de que se tomen las imágenes con fines nada positivos.

¿Verdad que son un encanto? Pero ahora porque están haciendo algo que les gusta y les tiene quietos, que no dura mucho, ¿eh?

Os daréis cuenta de la diversidad de razas y orígenes de los niños. Otra cosa es que van en manga corta. En esta clase siempre ponen la calefacción alta.

En fin, espero que os guste.

sábado, 24 de octubre de 2009

El resumen de la semana

Hola.
Esta mañana he estado de compras en un centro comercial en la ciudad de Nashua, en el estado de New Hampshire, que está muy cerquita de aquí. Mucha gente de Massachusetts, sobre todo de los pueblos del norte del estado, como Lowell, se van a hacer todas sus compras a New Hampshire porque allí no cobran impuestos. Cada estado tiene sus propias tasas, y cuando tú ves un precio aquí, no es el precio final, porque cuando vas a pagar y ves el ticket te acuerdas de que había que añadirle los impuestos... Así que Nashua es muy conocida aquí porque la gente va mucho a comprar, y hoy yo me he estrenado en ello. Por cierto que me he comprado de todo, y monísimo, oye. Me lo he pasado bomba. He ido con Phil, un chico que conocí en aquella fiesta que organizó un vecino al principio de mudarme a este piso. Él tenía que hacer sus propias compras, y he aprovechado el transporte. Originariamente su familia es de Jamaica, pero vivió en Canadá hasta que se vino a EE.UU. a estudiar. Es abogado y tiene su propio bufete. No le va nada mal, por lo que parece.


En el supermercado he comprado algunas cervezas, por tener algo en la nevera por si acaso. Aquí en Massachusetts no venden nada de alcohol en los supermercados. Hay que ir a tiendas especializadas. Así que no me he molestado. Ya iré a por alguna botella de vino algún día. El caso es que eso no pasa en NH. Y cuando he ido a pagar, la cajera me ha pedido un documento de identificación. Me ha extrañado, pero hay tantas cosas nuevas para mí que no me he parado a pensar. No llevaba más que el carné de conducir. Se lo ha quedado mirando un buen rato, y luego lo ha consultado con otro chico. Y después de un tiempo le pregunto a la mujer: ¿qué necesita saber? La veía tan confusa que quería ayudar... Como está en español, y además aparecen todos los datos juntos, sin que quede claro a qué corresponde cada apartado... Y al final le digo: ¿¿Es que lo está consultando por si tengo menos de 18 años?? ¡¡¡¡¡Y era por eso!!!!! ¡¡Vaya cumplido!! Cada vez que me acuerdo me entra la risa. Me he vuelto la mar de feliz. Vaya por Dios. Increíble que alguien pueda dudar de eso. ¡Con casi el doble que llevo ya! -bueno, menos de casi, no me voy a poner años yo sola, pero vaya, nada cerca de eso. Qué fuerte. Oye, me ha alegrado el día, la mujer.


En fin, voy a daros envidia: ayer estuve cenando en Boston. En uno de los edificios más altos de la ciudad, el Prudential Center (o el más alto... no sé). El observatorio está en el piso de abajo del restaurante. Y la mesa justo junto a la ventana. Unas vistas de la ciudad preciosas. Fue genial. Y antes de eso me llevaron a un bar que hay en lo que ahora es un hotel, pero que anteriormente fue una cárcel, y de alguna manera el estilo guarda recuerdos de aquello. Es un sitio de ésos que llegas en coche y te vienen a abrir la puerta, y les dejas el coche ahí y ellos se lo llevan al parking. Vamos, de lujo total. Lo pasé en grande. Me sentía la mar de importante.


Lástima no llevar cámara. Pero os añado unas fotos que he encontrado en internet.
El hotel Liberty. La entrada:


El bar del hotel, con rejas imitando la cárcel, y fotos de artistas con una placa delante creo que de cuando se metieron en líos y los ficharon. Me llevé un posavasos con la foto de Frank Sinatra bien jovencito.


El Prudential Center:

Vista de noche del edificio. Yo vi Boston más o menos así.


El restaurante del edificio:

En cuanto a la semana de clases, ha habido de todo, como siempre. Lo bueno fue que el viernes un alumno de 4º cumplía años y vino a buscarme a propósito a mi cuarto para darme un trozo de pastel. Qué gracia. Me encantó. Y estaba buenísimo, la verdad. De bizcocho de chocolate. Lo mejor de lo mejor. Y desde que un niño de 1º me dio un dibujo, ahora todos los días que llego a esa clase siempre hay algún niño con un dibujo o algo para mí. Así que ya no los guardo. Me he quedado con un par. Los de 1º son los mejores, menos uno que se llama Prince que está dando mucha guerra ya, y algunas niñas que quieren hacerse las interesantes saliéndose de lo que hacen todos los demás. Pero lo pasamos bien.

Es el punto positivo a un trabajo que sigue siendo demasiado agotador. Y existe el problema de la disciplina, que es una lucha constante. Hay días buenos, y días malos. Así es. El otro día estaba teniendo una clase la mar de buena con séptimo grado, hasta que llegaron unas cuantas que me revolucionaron toda la clase y me pusieron de mal humor. Un solo niño que entre a la clase con el pie torcido, y te lo fastidia todo. Se creen que con decir "excuse me" y "sorry" ya lo tienen todo arreglado, pero lo usan tan a menudo que pierde todo su significado.

Aquí hay cuatro trimestres, así que el primero está a punto de acabar. Pero el otro día me quejaba de la poca comunicación que hay en la escuela. Se envían cientos de emails todos los días, con la mala costumbre de hacerlo siempre a todo el personal de la escuela, así que me paso el día eliminando mensajes de la bandeja de entrada: que si voy a hacer un proyecto y necesito cajas de cereales, que si he encontrado un pendiente en tal baño, que si enhorabuena a fulanito que ha conseguido yo qué sé. Pero luego hay niños con problemas de hiperactividad, con una situación familiar especial, con un retraso que les hace necesitar más ayuda en clase... y no te enteras. Y lo peor es que cuando yo tenga que poner las notas, lo haré desde mi ordenador y ya está. No nos vamos a reunir nunca todos los profesores de esos niños a hablar de cada uno a ver cómo le va y porqué está sacando estos resultados y a ver qué se puede hacer. Eso me parece muy mal.

Hay cosas aquí que funcionan diferente a lo que yo conozco, y comprendo que cada uno es como es, pero algunas de ellas son ciertamente peores.

Y cuando hablo de esto, está claro que me refiero sólo a este colegio. No tiene porqué ser igual en todas partes. De hecho de algunas cosas también se quejan otros profesores porque no suceden en otros colegios donde han estado. Pero bueno, eso pasa siempre.

Y con respecto al tiempo, hoy ha llovido todo el día pero no hace demasiado frío. Está aguantando bastante bien. Estoy intentando aprenderme el equivalente de los grados Farenheit para saber qué quieren decir realmente cuando hablan del tiempo que hará mañana, porque claro, si no, es tontería verlo. Pero entre eso, las tallas de la ropa y los zapatos que no son ni parecidas a las europeas, las medidas que son en pies y en pulgadas, el peso que es en libras, la moneda, que no me acostumbro y siempre digo que son euros, las distancias, que son en millas... Es un lío que nada lo midan igual que nosotros. No me entero de nada. Muy mal.

Luego acostúmbrate a que aquí no hay pisos, sino apartamentos, no llevan "trousers" sino "pants", no se escribe "metre" ni "centre", sino "meter" y "center", y setenta mil cosas más. Y hay que ver lo importante que es pronunciar bien las vocales. Ya me han corregido varias veces la palabra "lift" -que por cierto debería decir "elevator"-, porque yo lo digo con "i" como la nuestra, y no, es una vocal distinta. (En inglés hay 12 sonidos distintos para las 5 vocales). Y si no es, no es, vaya. Y aunque uno lo sabe, siempre hay palabras que cuestan más.

Pero además, aparte de todo, apréndete los nombres de todos los alumnos. Ahora ya me los sé, pero aquí no es como en España que te dan listas de los niños con foto y el nombre debajo, no. No hay fotos. Así que pregúntale al niño cómo se llama, busca algo que se le parezca en tu listado, y acuérdate. Y si no lo pronuncias bien les sienta fatal. Te lo corrijen cada vez. O si notan que dudas los demás te ayudan: "Ella es Khaylana, y ella es Temilayo". Los niños negros, que hay un montón, son los que tienen los nombres más raros. Nombres africanos. Hay uno que se llama Osadiagbon. Gracias al cielo que hace que le llamen Ehud.

Mucho que recordar.

En noviembre iré a Boston a ver un concierto con la música de las películas de "La guerra de las galaxias". Lo hacen en plan show, con imágenes en pantallas gigantes mientras suena la música y todo. Ha de estar bien. Así que cuando lo vi anunciar en la tele pensé: "¿Por qué no? Hay que aprovechar". Y reservé las entradas. Ya os contaré. De momento me estoy viendo todas las películas que puedo para ir refrescando la memoria.

El otro día me regalaron unos cuantos portarretratos más. Tengo un montón. Y como la señora de los muebles me dio también una impresora a color y yo conseguí papel de fotos, me he imprimido muchas y tengo fotos por toda la casa: de la familia de todo tipo, de los compañeros de Pinoso y nuestras comidas juntos, de mis amigas del pueblo, de amigos varios de todas partes... de todo. Así que me acuerdo de todos.

Voy a ver qué ceno. Besos.

sábado, 17 de octubre de 2009

Primera agua-nieve de la temporada

Hola a todos:

¿A que no sabéis qué? ¡¡¡¡¡Ya tengo el ordenador!!!!! Bueno, qué contenta estoy. Ayer me lo devolvió el informático, y ya estoy consultando internet desde casa. Por la tarde cuando llegué al piso tuve problemas para volverme a conectar y tuve que recurrir de nuevo a mis vecinos, pero es que hubo que resetear todo. No hubiera podido yo sola. Menos mal que tengo unos vecinos estupendos, de verdad. Qué bueno.


Ayer cayó la primera agua-nieve de esta temporada. Pronto llega. Os adjunto una foto de mi calle y mi portal, pero no se aprecia que caía nieve. En fin, duró bien poco, pero yo me puse la capucha ya. Lo que sí que se aprecian son las obras. Tienen la calle levantada a trozos desde hace la tira. Es que como es el centro, ponen baldosas de ésas que dan aspecto de calle empedrada, como en los cascos viejos de los pueblos, y con el tiempo se hunden, y las abren para rellenar de cemento por dentro y volver a igualar el nivel.

En la entrada del bloque hay una peluquería. El otro día una clienta se salió a la calle a hablar por el móvil con el pelo a mitad hacer, con churros y el tinte a mitad y yo qué sé. Pero ningún complejo la tía. Tienen la mayoría un aspecto bien extravagante, las que van ahí. El caso es que yo quiero cortarme el pelo, pero nunca, nunca lo he hecho fuera de mi pueblo. Siempre he esperado a volver en vacaciones a casa. No sé porqué, pero me da cosa. Pero esta vez no sé si aguantaré con el pelo tan largo hasta Navidad.



Me llamó la atención que en todos los pisos que he visto las ventanas tienen mosquiteras. Todos, por defecto. Y lo que dije de la calefacción que va por el suelo no es verdad. Va por unos tubos que hay a la vista por el techo. Está así en el colegio, y en mi piso lo podréis ver también. Hay unas rejillas repartidas por varios sitios que van dejando salir el aire. La temperatura se controla desde un termostato que vale tanto para aire caliente como frío. La única pega es que los tubos están tan altos que es difícil llegar a ellos para quitar el polvo que deben de tener acumulado encima. Pero no creo que les importe mucho. Si mis vecinas del bloque de mi piso en Ibi, que se quejaban de la limpieza de la escalera, vinieran aquí, pondrían el grito en el cielo. Hay moqueta en los pasillos y hasta en el suelo del ascensor.


Esto de las costumbres de cada país es muy curioso. Porque puede que a algunos les parezca que aquí no están las cosas tan limpias como a nosotros nos gustaría, pero por otro lado, aquí se pasan el día desinfectándose las manos. No sé si es por lo de la nueva gripe, o ya era así antes, pero en todas las aulas del cole hay un aparato con desinfectante para las manos, y de cuando en cuando los niños van y se lo echan, y luego se secan con una servilleta o pañuelo de papel que sale de un dispensador que también hay al lado. Yo me equivoqué la primera vez que fui al supermercado, porque creía que estaba comprando jabón para las manos, y era esto.


Y el otro día me di cuenta que lo usan hasta los ministros de la comunión en la iglesia. Subieron dos a ayudar a dar la comunión, y antes de comulgar se desinfectaron las manos en un aparatito que había allí mismo en el presbiterio. Curioso.


Por cierto que eso de la iglesia me recuerda algunas cosas que también quería aprovechar para comentar, comparando la situación en España:

1. Aquí todos, y digo todos, se arrodillan o se quedan sentados durante la consagración. Nadie de pie. El que no se puede arrodillar se sienta y se queda en posición de orar, pero sentado.
2. Hay siempre libros para seguir los cantos, con partitura incluida, y una persona al órgano que dirige los mismos. Y también un libro para seguir las lecturas, y las oraciones. Aunque domines el idioma, la gente sigue las lecturas con el misal. Y a mí me viene de maravilla porque las oraciones más largas (credo, gloria...) aún no me las sé de memoria enteras en inglés.
3. A la hora de dar la paz, se dan la mano con los dos o tres que tienen más cerca, pero a todos los demás, se los quedan mirando y les desean la paz levantando la mano como saludando en la distancia, sin dar besos ni apretones a todos y cada uno de los que hay en el mismo banco, el de delante y el de atrás, y menos aún cruzando al otro lado del pasillo como hacen algunas personas mayores en mi pueblo.


Qué queréis que os diga, a mí me gusta más así.

Luego una cosa que me ha llamado la atención es cómo se pronuncia la palabra "Amén". La primera vez que viajé a un país anglófono fui a Irlanda, y allí pronuncian "eimén". Vale. Pero cuando luego estuve en Inglaterra, allí decían "amén". Así que cuando he llegado aquí, donde llegaron tantos irlandeses en los tiempos de hambre y pobreza, pues he pensado si sería por eso que vuelvo a oír "eimén" en vez del "amén" al que ya me había acostumbrado de la última vez. Qué lío. No sé si será igual en el resto del país...


Os parecerán tonterías, pero son cosas que uno piensa, y aquí aprovecho para comentar lo que me viene a la mente y compartirlo con quien quiera oírlo, ¿no?


También utilizan un gesto muy a menudo para pedir silencio. Por ejemplo, en las clases, cuando están todos hablando y algún niño se da cuenta de que el profesor se está enfadando y hay que callar, ellos callan y levantan la mano alzando los dedos índice y corazón como en una uve, y los otros al verlos se dan cuenta y poco a poco van callando todos. Les cuesta un rato, pero es mejor eso que el que empiecen todos "¡¡chsss!!, ¡¡¡chsssss!!!", que al fin y al cabo están haciendo ruido exigiendo el silencio con ese sonido.

¿Os he hablado de las mofetas? Pues aquí abundan. El otro día se encontraron una dentro de un aula. Y de cuando en cuando dicen que "aquí huele a mofeta", porque saben que van rondando por ahí y dejan su particular olor. O a veces éste se propaga por los tubos del aire. Yo, qué queréis que os diga, nunca he tenido un olfato muy afilado, así que no lo noto casi. Supongo que en este caso es una ventaja...
Lo que sí hay también son muchas ardillas. El otro día que fui a pasear por la zona del río, vi un montón.

Bueno, lo dejo ya que tengo que hacer otras cosas. Me voy a ver si compro mi equipo de invierno: botas de nieve, ropa térmica, y un buen edredón para la cama. ¡Que no me pille desprevenida!
Un abrazo.